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Nuestros ángeles guardianes: mantennos en el camino correcto
Nuestros Ángeles Guardianes: Mantennos en el Camino Correcto
Nuestros Ángeles Guardianes: Mantennos en el Camino Correcto
Nuestros Ángeles Guardianes: Mantennos en el Camino Correcto
 
 
 

 
 

Ángeles en oración (detalle); fresco de Benozzo Gozzoli (1420-1497); Convento de San Fortunato, Montefalco, Italia; commons.wikimedia.org
 
 
"Porque ha dado a sus ángeles la carga sobre ti; para mantenerte en todos tus caminos."
Libro de los Salmos 90:11

Que Te Guarden en Tus Caminos
De los Sermones de san Bernardo, Abad
(Sermón 12 sobre el salmo «Qui habitat», 3, 6-8: Opera omnia, edición cisterciense, 4 [1966], 458-462)


A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Den gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Den gracias y digan entre los gentiles: «El Señor ha sido grande con ellos.» Señor, ¿qué es el hombre para que le des importancia, para que te ocupes de él? Porque te ocupas ciertamente de él, demuestras tu solicitud y tu interés para con él. Llegas hasta enviarle tu Hijo único, le infundes tu Espíritu, incluso le prometes la visión de tu rostro. Y, para que ninguno de los seres celestiales deje de tomar parte en esta solicitud por nosotros, envías a los espíritus bienaventurados para que nos sirvan y nos ayuden, los constituyes nuestros guardianes, mandas que sean nuestros ayos.

A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Estas palabras deben inspirarte una gran reverencia, deben infundirte una gran devoción y conferirte una gran confianza. Reverencia por la presencia de los ángeles, devoción por su benevolencia, confianza por su custodia. Porque ellos están presentes junto a ti, y lo están para tu bien. Están presentes para protegerte, lo están en beneficio tuyo. Y, aunque lo están porque Dios les ha dado esta orden, no por ello debemos dejar de estarles agradecidos, pues que cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan en nuestras necesidades, que son tan grandes.

Seamos, pues, devotos y agradecidos a unos guardianes tan eximios; correspondamosle a su amor, honrémoslos cuanto podamos y según debemos. Sin embargo, no olvidemos que todo nuestro amor y honor ha de tener por objeto a aquel de quien procede todo, tanto para ellos como para nosotros, gracias al cual podemos amar y honrar, ser amados y honrados.

En él, hermanos, amemos con verdadero afecto a sus ángeles, pensando que un día hemos de participar con ellos de la misma herencia y que, mientras llega este día, el Padre los ha puesto junto a nosotros, a manera de tutores y administradores. En efecto, ahora somos ya hijos de Dios, aunque ello no es aún visible, ya que, por ser todavía menores de edad, estamos bajo tutores y administradores, como si en nada nos distinguiéramos de los esclavos.

Por lo demás, aunque somos menores de edad y aunque nos queda por recorrer un camino tan largo y tan peligroso, nada debemos temer bajo la custodia de unos guardianes tan eximios. Ellos, los que nos guardan en nuestros caminos, no pueden ser vencidos ni engañados, y menos aún pueden engañarnos. Son fieles, son prudentes, son poderosos: ¿por qué espantarnos? Basta con que los sigamos, con que estemos unidos a ellos, y viviremos así a la sombra del Omnipotente.

ORACIÓN

OREMOS.
Dios, Padre misericordioso, que, en tu providencia inefable, te has dignado enviar, para nuestra guarda, a tus santos ángeles, concede a quienes te suplican ser siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén



 
"Porque ha dado a sus ángeles la carga sobre ti; para mantenerte en todos tus caminos."
Libro de los Salmos 90:11

Que Te Guarden en Tus Caminos
De los Sermones de san Bernardo, Abad
(Sermón 12 sobre el salmo «Qui habitat», 3, 6-8: Opera omnia, edición cisterciense, 4 [1966], 458-462)


A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Den gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Den gracias y digan entre los gentiles: «El Señor ha sido grande con ellos.» Señor, ¿qué es el hombre para que le des importancia, para que te ocupes de él? Porque te ocupas ciertamente de él, demuestras tu solicitud y tu interés para con él. Llegas hasta enviarle tu Hijo único, le infundes tu Espíritu, incluso le prometes la visión de tu rostro. Y, para que ninguno de los seres celestiales deje de tomar parte en esta solicitud por nosotros, envías a los espíritus bienaventurados para que nos sirvan y nos ayuden, los constituyes nuestros guardianes, mandas que sean nuestros ayos.

A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Estas palabras deben inspirarte una gran reverencia, deben infundirte una gran devoción y conferirte una gran confianza. Reverencia por la presencia de los ángeles, devoción por su benevolencia, confianza por su custodia. Porque ellos están presentes junto a ti, y lo están para tu bien. Están presentes para protegerte, lo están en beneficio tuyo. Y, aunque lo están porque Dios les ha dado esta orden, no por ello debemos dejar de estarles agradecidos, pues que cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan en nuestras necesidades, que son tan grandes.

Seamos, pues, devotos y agradecidos a unos guardianes tan eximios; correspondamosle a su amor, honrémoslos cuanto podamos y según debemos. Sin embargo, no olvidemos que todo nuestro amor y honor ha de tener por objeto a aquel de quien procede todo, tanto para ellos como para nosotros, gracias al cual podemos amar y honrar, ser amados y honrados.

En él, hermanos, amemos con verdadero afecto a sus ángeles, pensando que un día hemos de participar con ellos de la misma herencia y que, mientras llega este día, el Padre los ha puesto junto a nosotros, a manera de tutores y administradores. En efecto, ahora somos ya hijos de Dios, aunque ello no es aún visible, ya que, por ser todavía menores de edad, estamos bajo tutores y administradores, como si en nada nos distinguiéramos de los esclavos.

Por lo demás, aunque somos menores de edad y aunque nos queda por recorrer un camino tan largo y tan peligroso, nada debemos temer bajo la custodia de unos guardianes tan eximios. Ellos, los que nos guardan en nuestros caminos, no pueden ser vencidos ni engañados, y menos aún pueden engañarnos. Son fieles, son prudentes, son poderosos: ¿por qué espantarnos? Basta con que los sigamos, con que estemos unidos a ellos, y viviremos así a la sombra del Omnipotente.

ORACIÓN

OREMOS.
Dios, Padre misericordioso, que, en tu providencia inefable, te has dignado enviar, para nuestra guarda, a tus santos ángeles, concede a quienes te suplican ser siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén



 
 
 

 
 

Virgen y Niño con Santos y ángeles; fresco de Benozzo Gozzoli (1420-1497); Convento de San Fortunato, Montefalco, Italia; commons.wikimedia.org

 
 
Las doce obras de nuestro ángel guardián
por San Buenaventura de Bagnoregio, OFM
Doctor de la iglesia


LO PRIMERO es reprendernos por nuestras faltas. De acuerdo con el Libro de los Jueces, capítulo 2, versículo 1: El Ángel del Señor sube de Galgala al lugar de los que lloran y dice: "Te he sacado de la tierra de Egipto ... Y no has oído mi voz."

LO SEGUNDO es absolvernos de los lazos de nuestros pecados. De acuerdo con el Libro de los Hechos, capítulo 12, versículo 7: El ángel estuvo presente. . . y las cadenas cayeron de sus manos; sin embargo, esto debe entenderse como disponer que esto suceda.

LO TERCERO es quitarnos las cosas que impiden nuestro progreso en la bondad, lo que se indica en el Libro de Éxodo, capítulo 12, versículo 12: donde el ángel golpeó al primogénito de Egipto.

LO CUARTO es restringir a los demonios que nos afligen, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 12, versículo 3: "Persiguió al demonio de mi esposa", dice Tobías del Arcángel San Rafael.

LO QUINTO es enseñarnos, de acuerdo con el Libro de Daniel, capítulo 9, versículo 22: Ahora he entrado, para enseñarte, y para que puedas entender.

LO SEXTO es revelar secretos, porque de acuerdo con el Libro de Génesis, capítulo 18, versículo 17, los tres Ángeles expresaron el Misterio de la Trinidad y la Unidad, después de lo cual Dios dijo: ¿Puedo ocultarle a Abraham lo que voy a hacer?

LO SÉPTIMO es consolar, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 5, versículo 13: Sea de espíritu fuerte, está cerca, que usted debe ser curado por Dios, etc.

LO OCTAVO es consolarnos en el camino a Dios, de acuerdo con el Tercer Libro de los Reyes, capítulo 19, versículo 7: Levántate y come, porque para ti hay un gran camino.

LO NOVENO es para guiarnos en este camino y llevarnos de regreso a Dios, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 5, versículo 15: Lo guiaré y lo llevaré de regreso, etc.

LO DÉCIMO es derribar a nuestros enemigos, de acuerdo con el Libro de Isaías, capítulo 37, versículo 36: Habiendo entrado en el Ángel del Señor golpeado en los campamentos de los asirios, etc.

LO UNDÉCIMO, para mitigar nuestras tentaciones; y esto se indica en el Libro de Génesis, capítulo 32, versículo 24, donde Jacob luchó con el Ángel y se consoló después del combate, habiendo aceptado su bendición, el nervio de su fémur se secó.

LO DUODÉCIMO es orar por nosotros y llevar nuestras oraciones a Dios, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 12, versículo 12: Cuando orabas con lágrimas. . . Ofrecí su oración, etc.

Todos estos son los efectos de nuestro Ángel Guardián que nos cuida, debido a que debemos ser sumisos y agradecidos tanto a Dios como a los Santos Ángeles.



ORACION A NUESTRO ANGEL GUARDIAN

Oh mi buen ángel, a quien Dios, por su divina misericordia,
ha designado para ser mi guardián, ilumíname y
protégeme, dirígeme y gobiername este día. Amén



 
Las doce obras de nuestro ángel guardián
por San Buenaventura de Bagnoregio, OFM
Doctor de la iglesia


LO PRIMERO es reprendernos por nuestras faltas. De acuerdo con el Libro de los Jueces, capítulo 2, versículo 1: El Ángel del Señor sube de Galgala al lugar de los que lloran y dice: "Te he sacado de la tierra de Egipto ... Y no has oído mi voz."

LO SEGUNDO es absolvernos de los lazos de nuestros pecados. De acuerdo con el Libro de los Hechos, capítulo 12, versículo 7: El ángel estuvo presente. . . y las cadenas cayeron de sus manos; sin embargo, esto debe entenderse como disponer que esto suceda.

LO TERCERO es quitarnos las cosas que impiden nuestro progreso en la bondad, lo que se indica en el Libro de Éxodo, capítulo 12, versículo 12: donde el ángel golpeó al primogénito de Egipto.

LO CUARTO es restringir a los demonios que nos afligen, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 12, versículo 3: "Persiguió al demonio de mi esposa", dice Tobías del Arcángel San Rafael.

LO QUINTO es enseñarnos, de acuerdo con el Libro de Daniel, capítulo 9, versículo 22: Ahora he entrado, para enseñarte, y para que puedas entender.

LO SEXTO es revelar secretos, porque de acuerdo con el Libro de Génesis, capítulo 18, versículo 17, los tres Ángeles expresaron el Misterio de la Trinidad y la Unidad, después de lo cual Dios dijo: ¿Puedo ocultarle a Abraham lo que voy a hacer?

LO SÉPTIMO es consolar, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 5, versículo 13: Sea de espíritu fuerte, está cerca, que usted debe ser curado por Dios, etc.

LO OCTAVO es consolarnos en el camino a Dios, de acuerdo con el Tercer Libro de los Reyes, capítulo 19, versículo 7: Levántate y come, porque para ti hay un gran camino.

LO NOVENO es para guiarnos en este camino y llevarnos de regreso a Dios, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 5, versículo 15: Lo guiaré y lo llevaré de regreso, etc.

LO DÉCIMO es derribar a nuestros enemigos, de acuerdo con el Libro de Isaías, capítulo 37, versículo 36: Habiendo entrado en el Ángel del Señor golpeado en los campamentos de los asirios, etc.

LO UNDÉCIMO, para mitigar nuestras tentaciones; y esto se indica en el Libro de Génesis, capítulo 32, versículo 24, donde Jacob luchó con el Ángel y se consoló después del combate, habiendo aceptado su bendición, el nervio de su fémur se secó.

LO DUODÉCIMO es orar por nosotros y llevar nuestras oraciones a Dios, de acuerdo con el Libro de Tobías, capítulo 12, versículo 12: Cuando orabas con lágrimas. . . Ofrecí su oración, etc.

Todos estos son los efectos de nuestro Ángel Guardián que nos cuida, debido a que debemos ser sumisos y agradecidos tanto a Dios como a los Santos Ángeles.



ORACION A NUESTRO ANGEL GUARDIAN

Oh mi buen ángel, a quien Dios, por su divina misericordia,
ha designado para ser mi guardián, ilumíname y
protégeme, dirígeme y gobiername este día. Amén



 
 
 
 
2 de Octubre - Fiesta de los santos Ángeles Guardianes - Manténganos en el Camino Correcto por San Bernardo de Clairvaux (1090-1153), Abad; y Las doce obras de nuestros ángeles guardianes por San Buenaventura de Bagnoregio, OFM, (1221-1274), Obispo y Doctor de la Iglesia


 
 

Este sitio es dedicado a Nuestro Señor Jesucristo
en la Santísima Virgen María
para la Gloria de Dios

  La Bendición Apostólica de la Santa Sede en Roma se imparta (28 de Octubre, 2013)
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OUR FATHER

Our Father, Who Art In Heaven
Hallowed Be Thy Name.
Thy Kingdom come,
Thy Will be done
On earth as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread
And forgive us our trespasses
As we forgive those who trespass against us.
Liberate us from all temptation[*]
And deliver us from all evil. Amen



[*] Liberate us is in keeping with the original Latin text.
       God usually does not "lead us" to temptation
       (unless we are tested),
       but gives us the grace to overcome and/or resist it
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HAIL MARY

Hail Mary, full of grace
The Lord is with thee.
Blessed art though among women,
And blessed is the fruit
Of thy womb, Jesus.
 
Holy Mary, Mary of God
Pray for us sinners
Now, and in the hour
Of our death. Amen


 
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APOSTLE'S CREED
I believe in God, the Father Almighty
Creator of Heaven and earth;
And in Jesus Christ, His Only Son, our Lord;
Who was conceived by the
[work and grace of the] Holy Ghost,[*]
Born of the Virgin Mary,
Suffered under Pontius Pilate,
Was crucified, died and was buried.
He descended into the Dead.[**]
On the third day, He rose again;
He ascended into Heaven,
And sits at the right hand of God,
the Father Almighty.
From thence he shall come to judge
the living and the dead.
 
I believe in the Holy Ghost,[*]
The Holy Catholic Church,
The communion of saints,
The forgiveness of sins.
The resurrection of the body,
And life everlasting. Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
[**] the Dead: "inferi", the underworld or the dead in Latin.
X
GLORIA

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive
to the voice of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all her iniquities.

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive to the voice
of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all his iniquities.

V. Eternal rest give unto them, O Lord.
R. And let perpetual light shine upon them.
V. From the gate of hell.
R. Deliver their souls, O Lord.
V. May they rest in peace.
R. Amen.
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto Thee.
V. The Lord be with you.
R. And with Thy Spirit.

(50 days indulgence to all who pray the De Profundis with V. and R.
"Requiem aeternam" (Eternal Rest) three times a day.
Pope Leo XIII, February 3, 1888)


Let us pray:
O God, the Creator and Redeemer of all
the faithful, we beseech Thee to grant
to the souls of Thy servants the remission
of their sins, so that by our prayers
they may obtain pardon for which they long.
O Lord, who lives and reigns,
world without end. Amen

May they rest in peace. Amen

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PADRE NUESTRO

Padre Nuestro,
que estas en los Cielos
Santificado sea Tu Nombre;
Venga a nosotros tu Reino;
Hágase Tu Voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden,
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén
 
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AVE MARÍA

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
El Señor es Contigo;
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
Y bendito es el fruto
De tu vientre, Jesús.
 
Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por nosotros
pecadores,
Ahora y en la hora
De nuestra muerte.
Amén
 
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CREDO
Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
Su único Hijo, Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
Nació de la Santa María Virgen;
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
Fue crucificado, muerto y sepultado,
Descendió a los infiernos,
Al tercer día resucitó de entre los muertos,
Subió a los cielos
Y está sentado a la derecha de Dios,
Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
La Santa Iglesia Católica,
La comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
La resurrección de la carne
Y la vida eterna. Amén
 
 
CERRAR
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor; Señor,
escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia.
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
GLORIA

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

CERRAR
DE PROFUNDIS y QUE DESCANSEN EN PAZ

Desde lo hondo a Ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos a
la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

V. Dadles, Señor, a todas las almas
el descanso eterno.
R. Y haced lucir sobre ellas
vuestra eterna luz.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.