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Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos.

Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino." Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía." Pero su madre le dijo a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les diga."

Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas." Y las llenaron hasta el borde.

Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete. Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada a vino e ignoraba sobre su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Llamó al esposo y le dijo: "Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento."

Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.
San Juan 2:1-11
San Augustin de Hipo
El Señor de los ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados.

El arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones.

Destruirá la Muerte para siempre; el Señor enjuagará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor.

Y se dirá en aquel día: "Ahí está nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonos en su salvación!"
La Profecía de Isaías 25: 6-9
Entró el Maestro de la vida en la casa de las bodas y saludó a los moradores, diciendo: La paz del Señor y la luz sea con vosotros; como verdaderamente estaba, asistiendo Su Majestad con ellos.
Y luego hizo una exhortación de vida eterna al novio, enseñándole las condiciones de su estado, para ser perfecto y santo en él, y lo mismo hizo la Reina del cielo con la esposa, a quien con razones dulcísimas y eficaces la amonestó de sus obligaciones; y entrambos cumplieron perfectamente con ellas en el estado que dichosamente recibieron con asistencia de los Reyes del cielo y tierra.

En esta ocasión no pretendió el Señor disolver el matrimonio, sino que vino a las bodas para autorizarlas y acreditarlas y hacer Santo y Sacramento al Matrimonio.

Antes bien, nuestro Salvador, habiendo exhortado a los desposados, hizo luego una ferviente oración y petición al Eterno Padre, suplicándole que en la nueva ley de gracia echase su bendición sobre la propagación humana y desde entonces diese virtud al matrimonio para santificar a los que en la Santa Iglesia lo recibiesen y fuese uno de sus Sacramentos.

Sucedió que faltó vino en la mesa, por dispensación divina, para dar ocasión al milagro, y la piadosa Reina dijo al Salvador: Señor, el vino ha faltado en este convite. Respondióla Su Majestad: Mujer, ¿qué me toca a mi y a ti? Aún no es llegada mi hora (Jn 2, 3-4). Esta respuesta de Cristo no fue de reprensión, sino de misterio; porque la prudentísima Reina y Madre no pidió el milagro casualmente.

Antes bien con luz divina conoció que era tiempo oportuno de manifestarse el poder divino de su Hijo santísimo y no pudo tener ignorancia de esto la que estaba llena de sabiduría y ciencia de las obras de la redención y del orden que en ellas había de guardar nuestro Salvador, a qué tiempos y en qué ocasiones las había de ejecutar.

Y también es de advertir que Su Divina Majestad no pronunció estas palabras con semblante de reprender, sino con magnificencia y serenidad apacible.
Fragmento de La Mística Ciudad de Dios,, manifestada a Nuestra Señora de María de Jesús (Sr. María de Agreda)
Bodas de Caná (desde Life of Christ) de Giotto di Bondone; (1267-1337); Cappella Scrovegni a Padova, Italy; http://en.wikipedia.org
Bodas de Caná de Bartolomé Esteban Murillo; 1672; Barber Institute of Fine Arts, Birmingham, England; http://commons.wikimedia.org
Bodas de Caná, San Wolfgang Altarpiece de Michael Pacher; 1471-1481; Parish Church, St. Wolfgang, Austria; http://www.wga.hu/index1.html
Enero - La Fiesta de las Bodas de Caná - Primer milagro público de Jesucristo
 
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