Pulse para abrir y leer la Coronilla de la Misericordia Divina

Los días de Ascuas (Ember Days) - Días de ayuno, oración y acción de gracias dentro de las cuatro estaciones
Los días de Ascuas (Ember Days) - Días de ayuno, oración y acción de gracias dentro de las cuatro estaciones
Los días de Ascuas (Ember Days) - Días de ayuno, oración y acción de gracias dentro de las cuatro estaciones
Los días de Ascuas (Ember Days) - Días de ayuno, oración y acción de gracias dentro de las cuatro estaciones
 
 
Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche - Génesis 8:22
Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche - Génesis 8:22
Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche - Génesis 8:22
 
 
 
 

 
 

Alegoría de la Primavera de Abel Grimmer (1570-1617); 1607; Museo Real de Bellas Artes, Amberes, Bélgica; www.wga.hu
 
 
Los días Ember
De La Leyenda Dorada, Volumen 1; compilado por Jacobus de Voragine (1230-1299), Arzobispo de Génova, 1275

El ayuno del Quatretemps (los "Cuatro Tiempos"), llamado en los días de Ascuas Ember ingleses, el Papa Calixto los ordenó. Y este ayuno se mantiene cuatro veces al año, y por diversas razones. En la primera instancia que es en Marzo, es caliente y húmedo. El segundo, en el verano, es caliente y seco. El tercero, en la cosecha, es frío y seco. El cuarto en invierno es frío y húmedo. Entonces ayunemos en Marzo, que es el tiempo óptimo para reprimir el calor de la carne hirviente y para apagar el lujo o por lo menos templarlo. En verano debemos ayunar hasta el final para castigar el ardor y la ceguedad de la avaricia. En la cosecha debemos reprimir el orgullo para obtener su sequía, y en el invierno debemos castigar la frialdad de la mentira y de la malicia.

La segunda razón por la que ayunamos cuatro veces, es porque estos ayunos comienzan en Marzo en la primera semana de la Cuaresma, hasta el final cuando los vicios se secan en nosotros, porque no todos pueden ser apagados; o porque los echamos fuera, y las ramas y hierbas de las virtudes crecen en nosotros. Y en el verano también, en la semana de Pentecostés, pues entonces viene el Espíritu Santo, y por lo tanto debemos ser fervientes y sorprendidos en el amor del Espíritu Santo. También ayunamos en Septiembre ante San Miguel, y éstos son los terceros ayunos, porque en este tiempo los frutos serán reunidos y debemos rendir a Dios los frutos de las buenas obras. En Diciembre serán también, y serán los cuatro ayunos, y en este tiempo morirán las hierbas, y debemos mortificarnos al mundo.


 
Los días Ember
De La Leyenda Dorada, Volumen 1; compilado por Jacobus de Voragine (1230-1299), Arzobispo de Génova, 1275

El ayuno del Quatretemps (los "Cuatro Tiempos"), llamado en los días de Ascuas Ember ingleses, el Papa Calixto los ordenó. Y este ayuno se mantiene cuatro veces al año, y por diversas razones. En la primera instancia que es en Marzo, es caliente y húmedo. El segundo, en el verano, es caliente y seco. El tercero, en la cosecha, es frío y seco. El cuarto en invierno es frío y húmedo. Entonces ayunemos en Marzo, que es el tiempo óptimo para reprimir el calor de la carne hirviente y para apagar el lujo o por lo menos templarlo. En verano debemos ayunar hasta el final para castigar el ardor y la ceguedad de la avaricia. En la cosecha debemos reprimir el orgullo para obtener su sequía, y en el invierno debemos castigar la frialdad de la mentira y de la malicia.

La segunda razón por la que ayunamos cuatro veces, es porque estos ayunos comienzan en Marzo en la primera semana de la Cuaresma, hasta el final cuando los vicios se secan en nosotros, porque no todos pueden ser apagados; o porque los echamos fuera, y las ramas y hierbas de las virtudes crecen en nosotros. Y en el verano también, en la semana de Pentecostés, pues entonces viene el Espíritu Santo, y por lo tanto debemos ser fervientes y sorprendidos en el amor del Espíritu Santo. También ayunamos en Septiembre ante San Miguel, y éstos son los terceros ayunos, porque en este tiempo los frutos serán reunidos y debemos rendir a Dios los frutos de las buenas obras. En Diciembre serán también, y serán los cuatro ayunos, y en este tiempo morirán las hierbas, y debemos mortificarnos al mundo.


 
 
 

 
 

Alegoría del Verano de Abel Grimmer (1570-1617); 1607; Museo Real de Bellas Artes, Amberes, Bélgica; www.wga.hu
 
 

La tercera razón es para seguir a los Judíos. Porque los Judíos ayunaron cuatro veces al año, es decir, hasta la Pascua, hasta Pentecostés, hasta el establecimiento del tabernáculo en el templo en Septiembre, y antes de la dedicación del templo en Diciembre.

La cuarta razón es porque el hombre está compuesto de cuatro elementos que tocan el cuerpo y de tres virtudes o poderes en su alma: es decir, el entendimiento, la voluntad y la mente. A esto, pues, que este ayuno nos ayude cuatro veces al año, ayunamos tres días cada uno, hasta el extremo de que el número de cuatro pueda ser reportado al cuerpo y el número de tres al alma. Estas son las razones del Maestro [Juan] Beleth.

La quinta razón, como dice Juan Damasceno: en Marzo y en los cuatro tiempos la sangre crece y se augmenta, y en el verano cólera, en Septiembre la melancolía, y en el invierno, flema. Entonces ayunamos en Marzo para atemperar y suprimir la sangre de la concupiscencia desordenada, pues la sanguínea de su naturaleza está llena de concupiscencia carnal. En verano ayunamos porque esa cólera debe ser disminuida y refrenada, de la cual origina viene la ira. Y luego está naturalmente lleno de ira. En la cosecha ayunamos para abstenernos de la melancolía. El hombre melancólico es naturalmente frío, codicioso y pesado. En invierno ayunamos para atemorizar y debilitar la flema de la ligereza y el olvido, pues tal es él que es flemático.


 

La tercera razón es para seguir a los Judíos. Porque los Judíos ayunaron cuatro veces al año, es decir, hasta la Pascua, hasta Pentecostés, hasta el establecimiento del tabernáculo en el templo en Septiembre, y antes de la dedicación del templo en Diciembre.

La cuarta razón es porque el hombre está compuesto de cuatro elementos que tocan el cuerpo y de tres virtudes o poderes en su alma: es decir, el entendimiento, la voluntad y la mente. A esto, pues, que este ayuno nos ayude cuatro veces al año, ayunamos tres días cada uno, hasta el extremo de que el número de cuatro pueda ser reportado al cuerpo y el número de tres al alma. Estas son las razones del Maestro [Juan] Beleth.

La quinta razón, como dice Juan Damasceno: en Marzo y en los cuatro tiempos la sangre crece y se augmenta, y en el verano cólera, en Septiembre la melancolía, y en el invierno, flema. Entonces ayunamos en Marzo para atemperar y suprimir la sangre de la concupiscencia desordenada, pues la sanguínea de su naturaleza está llena de concupiscencia carnal. En verano ayunamos porque esa cólera debe ser disminuida y refrenada, de la cual origina viene la ira. Y luego está naturalmente lleno de ira. En la cosecha ayunamos para abstenernos de la melancolía. El hombre melancólico es naturalmente frío, codicioso y pesado. En invierno ayunamos para atemorizar y debilitar la flema de la ligereza y el olvido, pues tal es él que es flemático.


 
 
 

 
 

Alegoría del Otoño de Abel Grimmer (1570-1617); 1607; Museo Real de Bellas Artes, Amberes, Bélgica; www.wga.hu
 
 

La sexta razón es que en el tiempo de cuatro (printemps) se asemeja al aire, el verano al fuego, la cosecha a la tierra, y el invierno al agua. Luego ayunamos en Marzo hasta el final para que el aire del orgullo no nos atropelle. En verano nos encontramos con el fuego de la concupiscencia y de la avaricia. En Septiembre es la tierra de la frialdad y de las tinieblas de la ignorancia. En invierno es el agua de la ligereza y la inconstancia.

La séptima razón es porque Marzo se refiere a la infancia, el verano a la juventud, Septiembre a la edad firme y virtuosa, y el invierno a la ancianidad o vejez. Ayunamos en Marzo para que podamos estar en la infancia de la inocencia. En verano, para ser joven en virtud y constancia. En la cosecha podemos estar maduros en atemperancia. En el invierno, podemos ser antigüos y viejos por la prudencia y la vida honesta, o por lo menos estar satisfechos a Dios de lo que, en estas cuatro estaciones, lo hemos ofendido.

La octava razón es del Maestro Guillermo de Auxerre. Nosotros ayunamos, dice él, en estas cuatro veces del año, hacia el fin de que reparemos todo lo que hemos fallado en todas estas cuatro veces, y se hacen en tres días cada vez, hasta el final que satisfacemos en un día por lo que hemos fallado en un mes; y lo que es el cuarto día, que es Miércoles, es el día en que nuestro Señor fue traicionado de Judas; y el Viernes porque nuestro Señor fue crucificado; y el Sábado porque estaba en el sepulcro, y los apóstoles estaban doloridos de corazón y con gran dolor.



 

La sexta razón es que en el tiempo de cuatro (printemps) se asemeja al aire, el verano al fuego, la cosecha a la tierra, y el invierno al agua. Luego ayunamos en Marzo hasta el final para que el aire del orgullo no nos atropelle. En verano nos encontramos con el fuego de la concupiscencia y de la avaricia. En Septiembre es la tierra de la frialdad y de las tinieblas de la ignorancia. En invierno es el agua de la ligereza y la inconstancia.

La séptima razón es porque Marzo se refiere a la infancia, el verano a la juventud, Septiembre a la edad firme y virtuosa, y el invierno a la ancianidad o vejez. Ayunamos en Marzo para que podamos estar en la infancia de la inocencia. En verano, para ser joven en virtud y constancia. En la cosecha podemos estar maduros en atemperancia. En el invierno, podemos ser antigüos y viejos por la prudencia y la vida honesta, o por lo menos estar satisfechos a Dios de lo que, en estas cuatro estaciones, lo hemos ofendido.

La octava razón es del Maestro Guillermo de Auxerre. Nosotros ayunamos, dice él, en estas cuatro veces del año, hacia el fin de que reparemos todo lo que hemos fallado en todas estas cuatro veces, y se hacen en tres días cada vez, hasta el final que satisfacemos en un día por lo que hemos fallado en un mes; y lo que es el cuarto día, que es Miércoles, es el día en que nuestro Señor fue traicionado de Judas; y el Viernes porque nuestro Señor fue crucificado; y el Sábado porque estaba en el sepulcro, y los apóstoles estaban doloridos de corazón y con gran dolor.



 
 
 

 
 

Alegoría del Invierno de Abel Grimmer (1570-1617); 1607; Museo Real de Bellas Artes, Amberes, Bélgica; www.wga.hu
 
 
Eclesiastés, Capítulo 3: 1-8
De La Biblia de los Reina Vallarta (ed. 1960)

[1] Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
[2] Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
[3] tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
[4] tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
[5] tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
[6] tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
[7] tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
[8] tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.


 
Eclesiastés, Capítulo 3: 1-8
De La Biblia de los Reina Vallarta (ed. 1960)

[1] Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
[2] Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
[3] tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
[4] tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
[5] tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
[6] tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
[7] tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
[8] tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.


 
 
 
 
 
 
Los días de Ascuas (Ember Days) - Días de ayuno, oración y acción de gracias dentro de las cuatro estaciones
 
 

Este sitio es dedicado a Nuestro Señor Jesucristo
en la Santísima Virgen María
para la Gloria de Dios

  La Bendición Apostólica de la Santa Sede en Roma se imparta (28 de Octubre, 2013)
Cooperatores Veritatis
 
Omnia ad majoren Dei Gloriam!
(¡Todo para la mayor gloria de Dios!)

Contáctanos/escríbanos via email a info@verdadcatolica.net.
El diseño y algunos materiales son ©2013-2017 por VerdadCatolica.Net - Todos los Derechos Reservados
Algunas obras rigen bajo licensia pública o abierta - otras están protegidas por derechos de propiedad intelectual de copyright de sus dueños.

   Hosted & powered by  UNI COMP® Inc.  
 

   Hosted & powered by  UNI COMP® Inc.  
 
top
X
OUR FATHER

Our Father, Who Art In Heaven
Hallowed Be Thy Name.
Thy Kingdom come,
Thy Will be done
On earth as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread
And forgive us our trespasses
As we forgive those who trespass against us.
Liberate us from all temptation[*]
And deliver us from all evil. Amen



[*] Liberate us is in keeping with the original Latin text.
       God usually does not "lead us" to temptation
       (unless we are tested),
       but gives us the grace to overcome and/or resist it
X
HAIL MARY

Hail Mary, full of grace
The Lord is with thee.
Blessed art though among women,
And blessed is the fruit
Of thy womb, Jesus.
 
Holy Mary, Mary of God
Pray for us sinners
Now, and in the hour
Of our death. Amen


 
X
APOSTLE'S CREED

I believe in God, the Father Almighty Creator of Heaven and earth;
And in Jesus Christ, His Only Son, our Lord;
Who was conceived by the
[work and grace of the] Holy Ghost,[*]
Born of the Virgin Mary,
Suffered under Pontius Pilate,
Was crucified, died and was buried.
He descended into the Dead.[**]
On the third day, He rose again;
He ascended into Heaven,
And sits at the right hand of God,
the Father Almighty.
From thence he shall come to judge
the living and the dead.
 
I believe in the Holy Ghost,[*]
The Holy Catholic Church,
The communion of saints,
The forgiveness of sins.
The resurrection of the body,
And life everlasting. Amen


[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
[**] the Dead: "inferi", the underworld or the dead in Latin.
X
GLORIA

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive
to the voice of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all her iniquities.

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive to the voice
of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all his iniquities.

V. Eternal rest give unto them, O Lord.
R. And let perpetual light shine upon them.
V. From the gate of hell.
R. Deliver their souls, O Lord.
V. May then reset in peace.
R. Amen.
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto Thee.
V. The Lord be with you.
R. And with Thy Spirit.

(50 days indulgence to all who pray the De Profundis with V. and R.
"Requiem aeternam" (Eternal Rest) three times a day.
Pope Leo XIII, February 3, 1888)


Let us pray:
O God, the Creator and Redeemer of all
the faithful, we beseech Thee to grant
to the souls of Thy servants the remission
of their sins, so that by our prayers
they may obtain pardon for which they long.
O Lord, who lives and reigns,
world without end. Amen

May they rest in peace. Amen

X
PADRE NUESTRO

Padre Nuestro,
que estas en los Cielos
Santificado sea Tu Nombre;
Venga a nosotros tu Reino;
Hágase Tu Voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden,
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén
 
X
AVE MARÍA

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
El Señor es Contigo;
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
Y bendito es el fruto
De tu vientre, Jesús.
 
Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por nosotros
pecadores,
Ahora y en la hora
De nuestra muerte.
Amén
 
X
CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
Su único Hijo, Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
Nació de la Santa María Virgen;
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
Fue crucificado, muerto y sepultado,
Descendió a los infiernos,
Al tercer día resucitó de entre los muertos,
Subió a los cielos
Y está sentado a la derecha de Dios,
Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
La Santa Iglesia Católica,
La comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
La resurrección de la carne
Y la vida eterna. Amén
 
 
X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor; Señor,
escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia.
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
GLORIA

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
DE PROFUNDIS y QUE DESCANSEN EN PAZ

Desde lo hondo a Ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos a
la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

V. Dadles, Señor, a todas las almas
el descanso eterno.
R. Y haced lucir sobre ellas
vuestra eterna luz.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.