Pulse para abrir y leer la Coronilla de la Misericordia Divina

Relevant Catholic Divine Inspirations and Holy Lights
Jesús acostado sobre la Paja
Jesús acostado sobre la Paja
Jesús acostado sobre la Paja
 
 
 

 
 

La Natividad de Lucas Cranach el Mayor (1472-1553); 1515-20;Gemäldegalerie Alte Meister, Dresden, Alemania;
commons.wikimedia.org
 
 
Jesús acostado sobre la Paja
de la obra La Encarnación, Nacimiento e Infancia de Jesús por San Alfonso Maria de Ligorio

Jesús nace en el establo de Belén. Su pobre madre no tiene ni lana ni guata para hacer una cama para el tierno infante. Entonces, ¿qué hace? Reúne un puñado de paja en el pesebre y lo pone allí para que se acueste. ¿Y ella lo puso en el pesebre?

Pero, oh Dios mío, ¡qué duro y doloroso es este lecho para un recién nacido! Los miembros de un niño son tan delicados, y especialmente los miembros de Jesús, que fueron formados por el Espíritu Santo con una delicadeza especial, a fin de que sean más sensibles al sufrimiento: ¿Un cuerpo que has adaptado para mi?

Por lo tanto, la dureza de tal cama debió causarle dolor excesivo, dolor y vergüenza; Porque ¿qué niño, ni siquiera de los más bajos del pueblo, se pone sobre la paja en cuanto nace? La paja es sólo una cama apta para las bestias; Y sin embargo ¡el Hijo de Dios no tenía otro en la tierra que un lecho de paja miserable!

San Francisco de Asís escuchó un día, sentado a la mesa, estas palabras del Evangelio: Y lo puso en el pesebre; Y exclamó: "¿Qué? Mi Señor fue puesto sobre la paja, y voy a seguir sentado?" Y así se levantó de su asiento, se tiró al suelo, y allí terminó su escasa comida, mezclándola con lágrimas de ternura mientras contemplaba los sufrimientos que el Niño Jesús soportaba mientras estaba en la paja.

Pero ¿por qué María, que había deseado tan ardientemente el nacimiento de este Hijo, por qué ella, que tanto le amaba, le permitía mentir y sufrir en esta cama dura, en lugar de mantenerlo en sus brazos? Esto es un misterio, dice Santo Tomás de Villanova: "Ni ella lo habría puesto en tal lugar, a menos que hubiera habido un gran misterio en él."

Este gran misterio ha sido explicado por muchos de diferentes maneras, pero la explicación más agradable para mí es la de San Pedro Damián: Jesús deseó tan pronto al nacer en ser puesto en la paja, a fin de enseñarnos la mortificación de nuestros sentidos: "Él estableció la ley del martirio".

El mundo se había perdido por placeres sensuales; A través de ellos Adán y multitudes de sus descendientes se perdieron hasta entonces. El Verbo Eterno vino del Cielo para enseñarnos el amor al sufrimiento; Y comenzó como un niño a enseñarnos, eligiendo para sí los sufrimientos más agudos que un niño puede soportar. Fue, pues, Él mismo quien inspiró a su Madre a dejar de sujetarle en sus tiernos brazos y reemplazarlo en el duro lecho, para que pudiera sentir más frío de la cueva y el pinchazo de esta áspera paja.

Afecciones y oraciones

Oh Amante de las almas, oh amoroso Redentor! No es, pues, la dolorosa Pasión que te espera, y la amarga muerte que está preparada para ti en la cruz, suficiente, ¿pero debes, desde el comienzo de tu vida, desde tu infancia, comenzar a sufrir?

Sí, porque aun siendo niño, ya empezarías a ser mi Redentor, y a satisfacer la justicia divina por mis pecados. Tú escogiste un lecho de paja para librarme del fuego del infierno, en el cual he merecido tantas veces ser echado. Tú lloraste y lloraste en este lecho de paja para obtenerme el perdón de Tu Padre. ¡Oh, cómo estas Tus lágrimas me afligen y me consuelan! Me afligen de la compasión al ver, un niño inocente, que sufre ¡tanto! por los pecados que no te pertenecen; Pero me consuelan, porque tus sufrimientos me aseguran mi salvación y Tu inmenso amor por mí.

Pero, Jesús mío, no te dejaré solo para llorar y sufrir. Yo también lloraré; Porque solo merezco derramar lágrimas por causa de las ofensas que he cometido contra Ti. Yo, que he merecido el infierno, no rechazaré ningún sufrimiento, para que pueda recuperar Tu favor, oh Salvador mío.

Perdóname, te ruego; Recibeme una vez más en Tu amistad, hazme amarte y luego castigarme como Tú quieres. Líbrame del castigo eterno, y luego trátame como te plazca. No busco placeres en esta vida; No merece el placer aquel que ha tenido la temeridad de ofenderte, Oh, ¡bondad infinita! Estoy contento en sufrir todas las cruces que me enviarás; Pero, mi Jesús, aún te amaré.

Oh María, que compadeciste por tus sufrimientos con los sufrimientos de Jesús, obtén por mí la gracia de sufrir con paciencia todas mis pruebas. ¡Ay de mí si, después de tantos pecados, no sufro algo en esta vida! Y bendito sea yo si tengo la felicidad de acompañarte en Tus sufrimientos, oh mi triste Madre, y Tú, oh mi Jesús, siempre afligido y crucificado por amor a mí.

Traducido del Inglés por Jan Paul von Wendt - catholicharboroffaithandmorals.com


 
Jesús acostado sobre la Paja
de la obra La Encarnación, Nacimiento e Infancia de Jesús por San Alfonso Maria de Ligorio

Jesús nace en el establo de Belén. Su pobre madre no tiene ni lana ni guata para hacer una cama para el tierno infante. Entonces, ¿qué hace? Reúne un puñado de paja en el pesebre y lo pone allí para que se acueste. ¿Y ella lo puso en el pesebre?

Pero, oh Dios mío, ¡qué duro y doloroso es este lecho para un recién nacido! Los miembros de un niño son tan delicados, y especialmente los miembros de Jesús, que fueron formados por el Espíritu Santo con una delicadeza especial, a fin de que sean más sensibles al sufrimiento: ¿Un cuerpo que has adaptado para mi?

Por lo tanto, la dureza de tal cama debió causarle dolor excesivo, dolor y vergüenza; Porque ¿qué niño, ni siquiera de los más bajos del pueblo, se pone sobre la paja en cuanto nace? La paja es sólo una cama apta para las bestias; Y sin embargo ¡el Hijo de Dios no tenía otro en la tierra que un lecho de paja miserable!

San Francisco de Asís escuchó un día, sentado a la mesa, estas palabras del Evangelio: Y lo puso en el pesebre; Y exclamó: "¿Qué? Mi Señor fue puesto sobre la paja, y voy a seguir sentado?" Y así se levantó de su asiento, se tiró al suelo, y allí terminó su escasa comida, mezclándola con lágrimas de ternura mientras contemplaba los sufrimientos que el Niño Jesús soportaba mientras estaba en la paja.

Pero ¿por qué María, que había deseado tan ardientemente el nacimiento de este Hijo, por qué ella, que tanto le amaba, le permitía mentir y sufrir en esta cama dura, en lugar de mantenerlo en sus brazos? Esto es un misterio, dice Santo Tomás de Villanova: "Ni ella lo habría puesto en tal lugar, a menos que hubiera habido un gran misterio en él."

Este gran misterio ha sido explicado por muchos de diferentes maneras, pero la explicación más agradable para mí es la de San Pedro Damián: Jesús deseó tan pronto al nacer en ser puesto en la paja, a fin de enseñarnos la mortificación de nuestros sentidos: "Él estableció la ley del martirio".

El mundo se había perdido por placeres sensuales; A través de ellos Adán y multitudes de sus descendientes se perdieron hasta entonces. El Verbo Eterno vino del Cielo para enseñarnos el amor al sufrimiento; Y comenzó como un niño a enseñarnos, eligiendo para sí los sufrimientos más agudos que un niño puede soportar. Fue, pues, Él mismo quien inspiró a su Madre a dejar de sujetarle en sus tiernos brazos y reemplazarlo en el duro lecho, para que pudiera sentir más frío de la cueva y el pinchazo de esta áspera paja.

Afecciones y oraciones

Oh Amante de las almas, oh amoroso Redentor! No es, pues, la dolorosa Pasión que te espera, y la amarga muerte que está preparada para ti en la cruz, suficiente, ¿pero debes, desde el comienzo de tu vida, desde tu infancia, comenzar a sufrir?

Sí, porque aun siendo niño, ya empezarías a ser mi Redentor, y a satisfacer la justicia divina por mis pecados. Tú escogiste un lecho de paja para librarme del fuego del infierno, en el cual he merecido tantas veces ser echado. Tú lloraste y lloraste en este lecho de paja para obtenerme el perdón de Tu Padre. ¡Oh, cómo estas Tus lágrimas me afligen y me consuelan! Me afligen de la compasión al ver, un niño inocente, que sufre ¡tanto! por los pecados que no te pertenecen; Pero me consuelan, porque tus sufrimientos me aseguran mi salvación y Tu inmenso amor por mí.

Pero, Jesús mío, no te dejaré solo para llorar y sufrir. Yo también lloraré; Porque solo merezco derramar lágrimas por causa de las ofensas que he cometido contra Ti. Yo, que he merecido el infierno, no rechazaré ningún sufrimiento, para que pueda recuperar Tu favor, oh Salvador mío.

Perdóname, te ruego; Recibeme una vez más en Tu amistad, hazme amarte y luego castigarme como Tú quieres. Líbrame del castigo eterno, y luego trátame como te plazca. No busco placeres en esta vida; No merece el placer aquel que ha tenido la temeridad de ofenderte, Oh, ¡bondad infinita! Estoy contento en sufrir todas las cruces que me enviarás; Pero, mi Jesús, aún te amaré.

Oh María, que compadeciste por tus sufrimientos con los sufrimientos de Jesús, obtén por mí la gracia de sufrir con paciencia todas mis pruebas. ¡Ay de mí si, después de tantos pecados, no sufro algo en esta vida! Y bendito sea yo si tengo la felicidad de acompañarte en Tus sufrimientos, oh mi triste Madre, y Tú, oh mi Jesús, siempre afligido y crucificado por amor a mí.

Traducido del Inglés por Jan Paul von Wendt - catholicharboroffaithandmorals.com

 
 
 

 
 

"Encontrarás al Niño acostado en un pesebre." - San Lucas 2:16

 
 
 
 
 
Jesús acostado sobre la Paja - de la obra La Encarnación, Nacimiento e Infancia de Jesús por San Alfonso Maria de Ligorio (1696-1787)



 
 

Este sitio es dedicado a Nuestro Señor Jesucristo
en la Santísima Virgen María
para la Gloria de Dios

  La Bendición Apostólica de la Santa Sede en Roma se imparta (28 de Octubre, 2013)
Cooperatores Veritatis
 
Omnia ad majoren Dei Gloriam!
(¡Todo para la mayor gloria de Dios!)

Contáctanos/escríbanos via email a info@verdadcatolica.net.
El diseño y algunos materiales son ©2013-2017 por VerdadCatolica.Net - Todos los Derechos Reservados
Algunas obras rigen bajo licensia pública o abierta - otras están protegidas por derechos de propiedad intelectual de copyright de sus dueños.

   Hosted & powered by  UNI COMP® Inc.  
 

   Hosted & powered by  UNI COMP® Inc.  
 
top
X
OUR FATHER

Our Father, Who Art In Heaven
Hallowed Be Thy Name.
Thy Kingdom come,
Thy Will be done
On earth as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread
And forgive us our trespasses
As we forgive those who trespass against us.
Liberate us from all temptation[*]
And deliver us from all evil. Amen



[*] Liberate us is in keeping with the original Latin text.
       God usually does not "lead us" to temptation
       (unless we are tested),
       but gives us the grace to overcome and/or resist it
X
HAIL MARY

Hail Mary, full of grace
The Lord is with thee.
Blessed art though among women,
And blessed is the fruit
Of thy womb, Jesus.
 
Holy Mary, Mary of God
Pray for us sinners
Now, and in the hour
Of our death. Amen


 
X
APOSTLE'S CREED

I believe in God, the Father Almighty Creator of Heaven and earth;
And in Jesus Christ, His Only Son, our Lord;
Who was conceived by the
[work and grace of the] Holy Ghost,[*]
Born of the Virgin Mary,
Suffered under Pontius Pilate,
Was crucified, died and was buried.
He descended into the Dead.[**]
On the third day, He rose again;
He ascended into Heaven,
And sits at the right hand of God,
the Father Almighty.
From thence he shall come to judge
the living and the dead.
 
I believe in the Holy Ghost,[*]
The Holy Catholic Church,
The communion of saints,
The forgiveness of sins.
The resurrection of the body,
And life everlasting. Amen


[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
[**] the Dead: "inferi", the underworld or the dead in Latin.
X
GLORIA

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive
to the voice of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all her iniquities.

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive to the voice
of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all his iniquities.

V. Eternal rest give unto them, O Lord.
R. And let perpetual light shine upon them.
V. From the gate of hell.
R. Deliver their souls, O Lord.
V. May then reset in peace.
R. Amen.
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto Thee.
V. The Lord be with you.
R. And with Thy Spirit.

(50 days indulgence to all who pray the De Profundis with V. and R.
"Requiem aeternam" (Eternal Rest) three times a day.
Pope Leo XIII, February 3, 1888)


Let us pray:
O God, the Creator and Redeemer of all
the faithful, we beseech Thee to grant
to the souls of Thy servants the remission
of their sins, so that by our prayers
they may obtain pardon for which they long.
O Lord, who lives and reigns,
world without end. Amen

May they rest in peace. Amen

X
PADRE NUESTRO

Padre Nuestro,
que estas en los Cielos
Santificado sea Tu Nombre;
Venga a nosotros tu Reino;
Hágase Tu Voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden,
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén
 
X
AVE MARÍA

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
El Señor es Contigo;
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
Y bendito es el fruto
De tu vientre, Jesús.
 
Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por nosotros
pecadores,
Ahora y en la hora
De nuestra muerte.
Amén
 
X
CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
Su único Hijo, Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
Nació de la Santa María Virgen;
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
Fue crucificado, muerto y sepultado,
Descendió a los infiernos,
Al tercer día resucitó de entre los muertos,
Subió a los cielos
Y está sentado a la derecha de Dios,
Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
La Santa Iglesia Católica,
La comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
La resurrección de la carne
Y la vida eterna. Amén
 
 
X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor; Señor,
escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia.
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
GLORIA

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos a
la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

V. Dadles, Señor, a todas las almas
el descanso eterno.
R. Y haced lucir sobre ellas
vuestra eterna luz.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.