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"En Cristo, tenemos Aquel que lo contiene todo"
"En Cristo, tenemos Aquel que lo contiene todo"
"En Cristo, tenemos Aquel que lo contiene todo"
 
 
 


El Buen Pastor de Philippe de Champagne (1602-1674); Musée des Ursulines de Mâcon, Francia; commons.wikimedia.org
 
Alabanza de Cristo

Fragmento de una Homilía Pascual de San Melitón de Sardis, obispo (falleció en el año 180; Fiesta 1° de Abril)
Nota: Melitón en Griego significa 'mas dulce que la miel'

Fijaos bien, queridos hermanos: el misterio de Pascua es a la vez nuevo y antiguo, eterno y pasajero, corruptible e incorruptible, mortal e inmortal.

Antiguo según la ley, pero nuevo según la Palabra encarnada.

Pasajero en su figura, pero eterno por la gracia.

Corruptible por el sacrificio del cordero, pero incorruptible por la vida del Señor.

Mortal por su sepultura en la tierra, pero inmortal por su resurrección de entre los muertos.

La ley es antigüa, pero la Palabra es nueva.

La figura es pasajera, pero la gracia eterna.

Corruptible el cordero, pero incorruptible el Señor, quien, inmolado como cordero, resucitó como Dios.

Porque él fue como un cordero llevado al matadero, y sin embargo no era un cordero;

y como una oveja enmudecía, y sin embargo no era una oveja:

en efecto, ha pasado la figura y ha llegado la realidad: en lugar de un cordero tenemos a Dios, en lugar de una oveja tenemos un hombre, y en el hombre, Cristo, que lo contiene todo.

El sacrificio del cordero, el rito de la Pascua y la letra de la ley tenían por objetivo final a Cristo Jesús, por quien todo acontecía en la ley antigüa y, con razón aún mayor, en la nueva economía.

La ley se convirtió en la Palabra y de antigüa se ha hecho nueva (ambas salieron de Sión y de Jerusalén).

El mandamiento se transformó en gracia y la figura en realidad: el cordero vino a ser el Hijo; la oveja, hombre y el hombre, Dios.

El Señor, siendo Dios, se revistió de la naturaleza de hombre:

sufrió por el que sufría, fue encarcelado en bien del que estaba cautivo,
juzgado en lugar del culpable, sepultado por el que yacía en el sepulcro.

Y resucitando de entre los muertos, exclamó con voz potente: ¿Quién tiene algo contra mí?

¡Que se me acerque! Yo soy –dice– quien he librado al condenado, yo quien he vivificado al muerto, yo quien hice salir de la tumba al que ya estaba sepultado.

¿Quién peleará contra mí?

Yo soy –dice– Cristo; el que venció la muerte, encadenó al enemigo, pisoteó el infierno, maniató al fuerte, llevó al hombre hasta lo más alto de los cielos; yo, en efecto, que soy Cristo.

Venid, pues, vosotros todos, los hombres que os halláis enfangados en el mal, recibid el perdón de vuestros pecados.

Porque yo soy vuestro perdón,

soy la Pascua de salvación,

soy el cordero degollado por vosotros,

soy vuestra agua lustral, vuestra vida, vuestra resurrección, vuestra luz, vuestra salvación y vuestro rey.

Puedo llevaros hasta la cumbre de los cielos,

os resucitaré, os mostraré al Padre celestial, os haré resucitar con el poder de mi diestra.


Oración

Señor Dios, que por medio del bautismo haces crecer a tu Iglesia, dándole siempre nuevos hijos, concede a cuantos han renacido en la fuente bautismal vivir siempre de acuerdo con la fe que profesaron. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén



 
 
 
Alabanza de Cristo

Fragmento de una Homilía Pascual de San Melitón de Sardis, obispo (falleció en el año 180; Fiesta 1° de Abril)
Nota: Melitón en Griego significa 'mas dulce que la miel'

Fijaos bien, queridos hermanos: el misterio de Pascua es a la vez nuevo y antiguo, eterno y pasajero, corruptible e incorruptible, mortal e inmortal.

Antiguo según la ley, pero nuevo según la Palabra encarnada.

Pasajero en su figura, pero eterno por la gracia.

Corruptible por el sacrificio del cordero, pero incorruptible por la vida del Señor.

Mortal por su sepultura en la tierra, pero inmortal por su resurrección de entre los muertos.

La ley es antigüa, pero la Palabra es nueva.

La figura es pasajera, pero la gracia eterna.

Corruptible el cordero, pero incorruptible el Señor, quien, inmolado como cordero, resucitó como Dios.

Porque él fue como un cordero llevado al matadero, y sin embargo no era un cordero;

y como una oveja enmudecía, y sin embargo no era una oveja:

en efecto, ha pasado la figura y ha llegado la realidad: en lugar de un cordero tenemos a Dios, en lugar de una oveja tenemos un hombre, y en el hombre, Cristo, que lo contiene todo.

El sacrificio del cordero, el rito de la Pascua y la letra de la ley tenían por objetivo final a Cristo Jesús, por quien todo acontecía en la ley antigüa y, con razón aún mayor, en la nueva economía.

La ley se convirtió en la Palabra y de antigüa se ha hecho nueva (ambas salieron de Sión y de Jerusalén).

El mandamiento se transformó en gracia y la figura en realidad: el cordero vino a ser el Hijo; la oveja, hombre y el hombre, Dios.

El Señor, siendo Dios, se revistió de la naturaleza de hombre:

sufrió por el que sufría, fue encarcelado en bien del que estaba cautivo,
juzgado en lugar del culpable, sepultado por el que yacía en el sepulcro.

Y resucitando de entre los muertos, exclamó con voz potente: ¿Quién tiene algo contra mí?

¡Que se me acerque! Yo soy –dice– quien he librado al condenado, yo quien he vivificado al muerto, yo quien hice salir de la tumba al que ya estaba sepultado.

¿Quién peleará contra mí?

Yo soy –dice– Cristo; el que venció la muerte, encadenó al enemigo, pisoteó el infierno, maniató al fuerte, llevó al hombre hasta lo más alto de los cielos; yo, en efecto, que soy Cristo.

Venid, pues, vosotros todos, los hombres que os halláis enfangados en el mal, recibid el perdón de vuestros pecados.

Porque yo soy vuestro perdón,

soy la Pascua de salvación,

soy el cordero degollado por vosotros,

soy vuestra agua lustral, vuestra vida, vuestra resurrección, vuestra luz, vuestra salvación y vuestro rey.

Puedo llevaros hasta la cumbre de los cielos,

os resucitaré, os mostraré al Padre celestial, os haré resucitar con el poder de mi diestra.


Oración

Señor Dios, que por medio del bautismo haces crecer a tu Iglesia, dándole siempre nuevos hijos, concede a cuantos han renacido en la fuente bautismal vivir siempre de acuerdo con la fe que profesaron. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén



 
 
 
 
 


El Buen Pastor de Philippe de Champagne (1602-1674); Musée des Ursulines de Mâcon, Francia; commons.wikimedia.org
 
Alabanza de Cristo

Fragmento de una Homilía Pascual de San Melitón de Sardis, obispo (falleció en el año 180; Fiesta 1° de Abril)
Nota: Melitón en Griego significa 'mas dulce que la miel'

Fijaos bien, queridos hermanos: el misterio de Pascua es a la vez nuevo y antiguo, eterno y pasajero, corruptible e incorruptible, mortal e inmortal.

Antiguo según la ley, pero nuevo según la Palabra encarnada.

Pasajero en su figura, pero eterno por la gracia.

Corruptible por el sacrificio del cordero, pero incorruptible por la vida del Señor.

Mortal por su sepultura en la tierra, pero inmortal por su resurrección de entre los muertos.

La ley es antigüa, pero la Palabra es nueva.

La figura es pasajera, pero la gracia eterna.

Corruptible el cordero, pero incorruptible el Señor, quien, inmolado como cordero, resucitó como Dios.

Porque él fue como un cordero llevado al matadero, y sin embargo no era un cordero;

y como una oveja enmudecía, y sin embargo no era una oveja:

en efecto, ha pasado la figura y ha llegado la realidad: en lugar de un cordero tenemos a Dios, en lugar de una oveja tenemos un hombre, y en el hombre, Cristo, que lo contiene todo.

El sacrificio del cordero, el rito de la Pascua y la letra de la ley tenían por objetivo final a Cristo Jesús, por quien todo acontecía en la ley antigüa y, con razón aún mayor, en la nueva economía.

La ley se convirtió en la Palabra y de antigüa se ha hecho nueva (ambas salieron de Sión y de Jerusalén).

El mandamiento se transformó en gracia y la figura en realidad: el cordero vino a ser el Hijo; la oveja, hombre y el hombre, Dios.

El Señor, siendo Dios, se revistió de la naturaleza de hombre:

sufrió por el que sufría, fue encarcelado en bien del que estaba cautivo,
juzgado en lugar del culpable, sepultado por el que yacía en el sepulcro.

Y resucitando de entre los muertos, exclamó con voz potente: ¿Quién tiene algo contra mí?

¡Que se me acerque! Yo soy –dice– quien he librado al condenado, yo quien he vivificado al muerto, yo quien hice salir de la tumba al que ya estaba sepultado.

¿Quién peleará contra mí?

Yo soy –dice– Cristo; el que venció la muerte, encadenó al enemigo, pisoteó el infierno, maniató al fuerte, llevó al hombre hasta lo más alto de los cielos; yo, en efecto, que soy Cristo.

Venid, pues, vosotros todos, los hombres que os halláis enfangados en el mal, recibid el perdón de vuestros pecados.

Porque yo soy vuestro perdón,

soy la Pascua de salvación,

soy el cordero degollado por vosotros,

soy vuestra agua lustral, vuestra vida, vuestra resurrección, vuestra luz, vuestra salvación y vuestro rey.

Puedo llevaros hasta la cumbre de los cielos,

os resucitaré, os mostraré al Padre celestial, os haré resucitar con el poder de mi diestra.


Oración

Señor Dios, que por medio del bautismo haces crecer a tu Iglesia, dándole siempre nuevos hijos, concede a cuantos han renacido en la fuente bautismal vivir siempre de acuerdo con la fe que profesaron. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén



 
 
 
 
 
""En Cristo, tenemos Aquel que lo contiene todo"" - De una Homilía Pascal de San Melito de Sardis, obispo (falleció 180; Fiesta el 1° de Abril)

 
 

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para la Gloria de Dios

  La Bendición Apostólica de la Santa Sede en Roma se imparta (28 de Octubre, 2013)
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X
OUR FATHER

Our Father, Who Art In Heaven
Hallowed Be Thy Name.
Thy Kingdom come,
Thy Will be done
On earth as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread
And forgive us our trespasses
As we forgive those who trespass against us.
Liberate us from all temptation[*]
And deliver us from all evil. Amen



[*] Liberate us is in keeping with the original Latin text.
       God usually does not "lead us" to temptation
       (unless we are tested),
       but gives us the grace to overcome and/or resist it
X
HAIL MARY

Hail Mary, full of grace
The Lord is with thee.
Blessed art though among women,
And blessed is the fruit
Of thy womb, Jesus.
 
Holy Mary, Mary of God
Pray for us sinners
Now, and in the hour
Of our death. Amen


 
X
APOSTLE'S CREED

I believe in God, the Father Almighty Creator of Heaven and earth;
And in Jesus Christ, His Only Son, our Lord;
Who was conceived by the
[work and grace of the] Holy Ghost,[*]
Born of the Virgin Mary,
Suffered under Pontius Pilate,
Was crucified, died and was buried.
He descended into the Dead.[**]
On the third day, He rose again;
He ascended into Heaven,
And sits at the right hand of God,
the Father Almighty.
From thence he shall come to judge
the living and the dead.
 
I believe in the Holy Ghost,[*]
The Holy Catholic Church,
The communion of saints,
The forgiveness of sins.
The resurrection of the body,
And life everlasting. Amen


[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
[**] the Dead: "inferi", the underworld or the dead in Latin.
X
GLORIA

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive
to the voice of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all her iniquities.

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive to the voice
of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all his iniquities.

V. Eternal rest give unto them, O Lord.
R. And let perpetual light shine upon them.
V. From the gate of hell.
R. Deliver their souls, O Lord.
V. May then reset in peace.
R. Amen.
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto Thee.
V. The Lord be with you.
R. And with Thy Spirit.

(50 days indulgence to all who pray the De Profundis with V. and R.
"Requiem aeternam" (Eternal Rest) three times a day.
Pope Leo XIII, February 3, 1888)


Let us pray:
O God, the Creator and Redeemer of all
the faithful, we beseech Thee to grant
to the souls of Thy servants the remission
of their sins, so that by our prayers
they may obtain pardon for which they long.
O Lord, who lives and reigns,
world without end. Amen

May they rest in peace. Amen

X
PADRE NUESTRO

Padre Nuestro,
que estas en los Cielos
Santificado sea Tu Nombre;
Venga a nosotros tu Reino;
Hágase Tu Voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden,
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén
 
X
AVE MARÍA

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
El Señor es Contigo;
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
Y bendito es el fruto
De tu vientre, Jesús.
 
Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por nosotros
pecadores,
Ahora y en la hora
De nuestra muerte.
Amén
 
X
CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
Su único Hijo, Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
Nació de la Santa María Virgen;
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
Fue crucificado, muerto y sepultado,
Descendió a los infiernos,
Al tercer día resucitó de entre los muertos,
Subió a los cielos
Y está sentado a la derecha de Dios,
Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
La Santa Iglesia Católica,
La comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
La resurrección de la carne
Y la vida eterna. Amén
 
 
X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor; Señor,
escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia.
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
GLORIA

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos a
la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

V. Dadles, Señor, a todas las almas
el descanso eterno.
R. Y haced lucir sobre ellas
vuestra eterna luz.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.