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Compartíd en la Victoria de Jesucristo Crucificado
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La Crucifixión de Tintoretto (1518-1594); 1565; Scuola Grande di San Rocco, Venicia, Italia; www.wga.hu
 
Contemplando la Pasión del Señor

De un sermón de San León el Magno, papa

La verdadera reverencia por la Pasión del Señor significa fijar los ojos de nuestro corazón sobre Jesús crucificado y reconocer en Él nuestra misma humanidad.

La tierra - nuestra naturaleza terrenal - debería temblar ante el sufrimiento de su Redentor. Las rocas - los corazones de los no creyentes - deberían desgarrarse. Los muertos, presos en las tumbas de su mortalidad, deberían ahora aproximarse, ahora que las rocas están estalladas. Presagios de la futura resurrección deberían aparecer en la santa ciudad, la Iglesia de Dios: lo que ha de sucederle a nuestros cuerpos debería ahora suceder en nuestros corazones.

Nadie, no importa cuan débil, es negado un reparto en la Victoria de la Cruz. Nadie está más allá de la ayuda de la oración de Cristo. Su oración trajo beneficio a la multitud que se enfureció contra Él. Cuánto más Él logra para quienes se vuelcan a Él con arrepentimiento. La ignorancia ha sido destruida; la obstinación ha sido vencida. La sagrada sangre de Cristo ha colmado la ardiente llama que negó el acceso al arbol de la vida. La noche ancestral del pecado ha dado lugar a la verdadera luz.

La gente Cristiana es invitada a compartir las riquezas del paraiso. Todos los que han renacido tienen el camino abierto ante ellos para regresar a su tierra natal, de la cual habían sido exiliados. Al menos que se cierren y nieguen el camino que se abrió ante la fe de un mero ladrón.

Los asuntos de esta vida no deberían preocuparnos con sus anxiedades y orgullo para que ya no nos esforzemos con todo el amor de nuestros corazones en ser como nuestro Redentor, y en seguir Su ejemplo en Todo lo que Él hizo y sufrió fue para nuestra salvación: Él quiso que Su cuerpo comparta la benevolencia de Su cabeza.

Antes que nada, en tomar nuestra naturaleza humana mientras permanecía siendo Dios, para que así el Verbo se hiziera carne humana, Él no excluyó ningun miembro de la raza humana, con la excepción del no creedor, en obtener su porción de Su misericordia. ¿Quien no comparte la naturaleza común con Cristo si lo ha bienvenido, quien adaptó nuestra naturaleza, y quien no renace en el Espíritu a través del cual Cristo fue concebido?

De nuevo: ¿quien no puede reconocer en Cristo sus propias dolencias? ¿Quien no reconocería que el comer y dormir de Cristo, Su tristeza y Su desparramo de lágrimas de amor son las marcas características de un siervo fiel?

Fue esta naturaleza de un siervo que tuvo que ser sanado de sus ancestrales heridas y limpiado de la corrupción del pecado. Por esa razón el Hijo Unigénito de Dios tambien se hizo hijo del hombre. Él tiene que tener tanto la realidad de la naturaleza humana como la plenitud de la deidad encarnada.

El cuerpo que llacía sin vida en la tumba es nuestro. El cuerpo que resucitó en el tercer día es nuestro. El cuerpo que ascendió sobre todas las alturas al Cielo y a la mano derecha de la gloria del Padre, es el nuestro.

Si entonces caminamos el camino de Sus Mandamientos, y no estamos avergonzados en reconocer el precio que Él pagó por nuestra salvación dentro de Su humilde cuerpo, estaremos tambien listos para resucitar y compartir en Su gloria. La promesa que Él hizo será realizada a la vista de todos: quien me reconozca ante los hombres, Yo tambien reconoceré ante Mi Padre Quien está en el Cielo.



 
 


La Crucifixión (detalle) de Tintoretto (1518-1594); 1565; Scuola Grande di San Rocco, Venicia, Italia; www.wga.hu
 
 
 


La Crucifixión de Tintoretto (1518-1594); 1565; Scuola Grande di San Rocco, Venicia, Italia; www.wga.hu
 
Contemplando la Pasión del Señor

De un sermón de San León el Magno, papa

La verdadera reverencia por la Pasión del Señor significa fijar los ojos de nuestro corazón sobre Jesús crucificado y reconocer en Él nuestra misma humanidad.

La tierra - nuestra naturaleza terrenal - debería temblar ante el sufrimiento de su Redentor. Las rocas - los corazones de los no creyentes - deberían desgarrarse. Los muertos, presos en las tumbas de su mortalidad, deberían ahora aproximarse, ahora que las rocas están estalladas. Presagios de la futura resurrección deberían aparecer en la santa ciudad, la Iglesia de Dios: lo que ha de sucederle a nuestros cuerpos debería ahora suceder en nuestros corazones.

Nadie, no importa cuan débil, es negado un reparto en la Victoria de la Cruz. Nadie está más allá de la ayuda de la oración de Cristo. Su oración trajo beneficio a la multitud que se enfureció contra Él. Cuánto más Él logra para quienes se vuelcan a Él con arrepentimiento. La ignorancia ha sido destruida; la obstinación ha sido vencida. La sagrada sangre de Cristo ha colmado la ardiente llama que negó el acceso al arbol de la vida. La noche ancestral del pecado ha dado lugar a la verdadera luz.

La gente Cristiana es invitada a compartir las riquezas del paraiso. Todos los que han renacido tienen el camino abierto ante ellos para regresar a su tierra natal, de la cual habían sido exiliados. Al menos que se cierren y nieguen el camino que se abrió ante la fe de un mero ladrón.

Los asuntos de esta vida no deberían preocuparnos con sus anxiedades y orgullo para que ya no nos esforzemos con todo el amor de nuestros corazones en ser como nuestro Redentor, y en seguir Su ejemplo en Todo lo que Él hizo y sufrió fue para nuestra salvación: Él quiso que Su cuerpo comparta la benevolencia de Su cabeza.

Antes que nada, en tomar nuestra naturaleza humana mientras permanecía siendo Dios, para que así el Verbo se hiziera carne humana, Él no excluyó ningun miembro de la raza humana, con la excepción del no creedor, en obtener su porción de Su misericordia. ¿Quien no comparte la naturaleza común con Cristo si lo ha bienvenido, quien adaptó nuestra naturaleza, y quien no renace en el Espíritu a través del cual Cristo fue concebido?

De nuevo: ¿quien no puede reconocer en Cristo sus propias dolencias? ¿Quien no reconocería que el comer y dormir de Cristo, Su tristeza y Su desparramo de lágrimas de amor son las marcas características de un siervo fiel?

Fue esta naturaleza de un siervo que tuvo que ser sanado de sus ancestrales heridas y limpiado de la corrupción del pecado. Por esa razón el Hijo Unigénito de Dios tambien se hizo hijo del hombre. Él tiene que tener tanto la realidad de la naturaleza humana como la plenitud de la deidad encarnada.

El cuerpo que llacía sin vida en la tumba es nuestro. El cuerpo que resucitó en el tercer día es nuestro. El cuerpo que ascendió sobre todas las alturas al Cielo y a la mano derecha de la gloria del Padre, es el nuestro.

Si entonces caminamos el camino de Sus Mandamientos, y no estamos avergonzados en reconocer el precio que Él pagó por nuestra salvación dentro de Su humilde cuerpo, estaremos tambien listos para resucitar y compartir en Su gloria. La promesa que Él hizo será realizada a la vista de todos: quien me reconozca ante los hombres, Yo tambien reconoceré ante Mi Padre Quien está en el Cielo.





La Crucifixión (detalle) de Tintoretto (1518-1594); 1565; Scuola Grande di San Rocco, Venicia, Italia; www.wga.hu
 
 
 
Compartíd en la Victoria de Jesucristo Crucificado - Contemplando la Pasión del Señor - De un sermón de Santo León el Magno (400-461), papa

 
 

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X
OUR FATHER

Our Father, Who Art In Heaven
Hallowed Be Thy Name.
Thy Kingdom come,
Thy Will be done
On earth as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread
And forgive us our trespasses
As we forgive those who trespass against us.
Liberate us from all temptation[*]
And deliver us from all evil. Amen



[*] Liberate us is in keeping with the original Latin text.
       God usually does not "lead us" to temptation
       (unless we are tested),
       but gives us the grace to overcome and/or resist it
X
HAIL MARY

Hail Mary, full of grace
The Lord is with thee.
Blessed art though among women,
And blessed is the fruit
Of thy womb, Jesus.
 
Holy Mary, Mary of God
Pray for us sinners
Now, and in the hour
Of our death. Amen


 
X
APOSTLE'S CREED

I believe in God, the Father Almighty Creator of Heaven and earth;
And in Jesus Christ, His Only Son, our Lord;
Who was conceived by the
[work and grace of the] Holy Ghost,[*]
Born of the Virgin Mary,
Suffered under Pontius Pilate,
Was crucified, died and was buried.
He descended into the Dead.[**]
On the third day, He rose again;
He ascended into Heaven,
And sits at the right hand of God,
the Father Almighty.
From thence he shall come to judge
the living and the dead.
 
I believe in the Holy Ghost,[*]
The Holy Catholic Church,
The communion of saints,
The forgiveness of sins.
The resurrection of the body,
And life everlasting. Amen


[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
[**] the Dead: "inferi", the underworld or the dead in Latin.
X
GLORIA

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive
to the voice of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all her iniquities.

Glory be to the Father, and to the Son,
and to the Holy Ghost[*],
as it was in the beginning, is now,
and ever shall be, world without end.
Amen

[*] Holy Ghost: may be substituted with the current Holy Spirit.
X
DE PROFUNDIS

Out of the depths I have cried to Thee, O Lord:
Lord, hear my voice.
Let Thine ears be attentive to the voice
of my supplication.

If thou, O Lord, wilt mark iniquities:
Lord, who shall abide it.
For with Thee there is merciful forgiveness:
and because of Thy law,
I have waited for Thee, O Lord.

My soul hath waited on His word:
my soul hath hoped in the Lord.
From the morning-watch even until night,
let Israel hope in the Lord.

For with the Lord there is mercy:
and with Him plenteous redemption.
And He shall redeem Israel
from all his iniquities.

V. Eternal rest give unto them, O Lord.
R. And let perpetual light shine upon them.
V. From the gate of hell.
R. Deliver their souls, O Lord.
V. May then reset in peace.
R. Amen.
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto Thee.
V. The Lord be with you.
R. And with Thy Spirit.

(50 days indulgence to all who pray the De Profundis with V. and R.
"Requiem aeternam" (Eternal Rest) three times a day.
Pope Leo XIII, February 3, 1888)


Let us pray:
O God, the Creator and Redeemer of all
the faithful, we beseech Thee to grant
to the souls of Thy servants the remission
of their sins, so that by our prayers
they may obtain pardon for which they long.
O Lord, who lives and reigns,
world without end. Amen

May they rest in peace. Amen

X
PADRE NUESTRO

Padre Nuestro,
que estas en los Cielos
Santificado sea Tu Nombre;
Venga a nosotros tu Reino;
Hágase Tu Voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden,
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén
 
X
AVE MARÍA

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
El Señor es Contigo;
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
Y bendito es el fruto
De tu vientre, Jesús.
 
Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por nosotros
pecadores,
Ahora y en la hora
De nuestra muerte.
Amén
 
X
CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
Su único Hijo, Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
Nació de la Santa María Virgen;
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
Fue crucificado, muerto y sepultado,
Descendió a los infiernos,
Al tercer día resucitó de entre los muertos,
Subió a los cielos
Y está sentado a la derecha de Dios,
Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
La Santa Iglesia Católica,
La comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
La resurrección de la carne
Y la vida eterna. Amén
 
 
X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor; Señor,
escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia.
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
GLORIA

Gloria al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo,
como es desde el principio,
es ahora y será por los siglos de los siglos.
Amén

X
DE PROFUNDIS

Desde lo hondo a Ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
Estén Tus oidos atentos a
la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor.

Espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarda Israel al Señor.

Como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel de todos sus delitos.

V. Dadles, Señor, a todas las almas
el descanso eterno.
R. Y haced lucir sobre ellas
vuestra eterna luz.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.